Tiqqun, la Jovencita y el esencialismo

En el Tiqqun, el ser regresa al ser, la nada a la nada. El cumplimiento de la Justicia es su abolición. (Y bien, ¡la guerra!)

Si la biopolítica hace de nuestros cuerpos el dispositivo de reproducción social por excelencia, parece que no hay demasiadas posibilidades de escapar, más que volviendo a un plano esencial de lo que somos. En este sentido, Tiqqun se inscribe en esa tradición revolucionaria (particularmente de filiación marxista) que insiste en la evocación de lo «verdadero» como realidad oculta(da) por el Poder. La Jovencita no sería más que el sujeto alienado, la falsa conciencia encarnada: un tipo muy particular de Bloom llevado a su extremo. La cultura sirve para darnos la ilusión de libertad y mantenernos contentos mientras se nos oprime veladamente. Seguir leyendo “Tiqqun, la Jovencita y el esencialismo”

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El cuerpo de la Jovencita (la biopolítica)

La Jovencita se produce cotidianamente en cuanto tal mediante la reproducción maníaca del ethos dominante. (p.64)

Si bien, como ya decía antes, hay evidentes coincidencias entre la Jovencita de Tiqqun y el capital erótico de Hakim, la distancia es también enorme. Mientras Hakim raya en la auto-ayuda, Tiqqun se propone desde el principio «hacer manifiesta» la vacuidad del sujeto alienado, reanudando así una «ofensiva» política: «La figura de la Jovencita es una máquina de visión concebida a tal efecto» (p.19). De este modo, la visibilización de la Jovencita como figura de poder, parte de la crítica al Espectáculo cuyo «centro simbólico» es, según Tiqqun, el deseo. Deseo que agita violentamente la sociedad occidental hoy globalizada, pero que a la vez se ha vaciado de todo sentido y contenido (p.146).

Steve McQueen takes a lunch break during a motorcycle race with Bud Ekins, his friend and stuntman for The Great Escape, 1963. Seguir leyendo “El cuerpo de la Jovencita (la biopolítica)”

La Jovencita en Tiqqun (capital erótico y Ramos Allup)

No hay edad para verse afectado de juvenilitud, ni sexo que prohíba agregarse una piel de feminitud. (p.34)

LA JOVENCITA shelley-alexis-duvall-houston-7-luglio-1949

El impulso androcéntrico quizá nos lleve a pensarlo como un personaje exclusivamente femenino; sin embargo, la Jovencita no es una figura sexuada. El concepto aparece en el primer número de Tiqqun y hace referencia al «chulito de discoteca» tanto como a la single metropolitana workaholica; a la pequeña burguesa americanizada y su «familia de plástico», al «homo conectado-hinchado-empaquetado del Marais». La Jovencita somos todos, dice Castro Rey. Seguir leyendo “La Jovencita en Tiqqun (capital erótico y Ramos Allup)”

Foucault: Sobre el humanismo y sobre Nietzsche

Foucault voice

Si queremos ocuparnos seriamente de las ciencias humanas, antes que nada es preciso destruir aquellas quimeras obnubilantes que constituyen la idea de buscar al hombre.

Si el pensamiento de Foucault marcó un hito en la tradición filosófica occidental, no es extraño que una de sus principales influencias (y que arropa casi toda su obra, como él mismo admitió) fuera Nietzsche: uno de los «maestros de la sospecha» (junto a Freud y Marx), según la definición de Ricoeur. Se dice que, así como Nietzsche, en su momento, decretó la muerte de Dios, Foucault hizo lo propio con el «hombre», al cuestionar la existencia del sujeto en tanto «soberano» y negar la relevancia del humanismo como columna vertebral de todo proyecto político y ético. En los siguientes fragmentos de una entrevista de 1967, realizada por Paolo Caruso, el autor discute la pertinencia y la vigencia de lo «humano» como tótem ideológico y su visión de la filosofía de Nietzsche. La entrevista se puede leer completa (y descargar en PDF) en la revista Contranatura. Seguir leyendo “Foucault: Sobre el humanismo y sobre Nietzsche”