"Biopolítica, sexualidad y producción"

¿Qué es la biopolítica? Biopolítica y emprendedurismo

Entre 1978 y 1979, Michel Foucault dictó un curso en el College de France que luego de su muerte se publicó bajo el título de Nacimiento de la Biopolítica[*]. El curso se enmarcaba en la cátedra “Historia de los sistemas de pensamiento” que estuvo a cargo del filósofo entre los años 1971 y 1984. Según Foucault, en el resumen del curso, la “biopolítica”, como tema central del curso, es entendida allí como “la manera como se ha procurado, desde el siglo XVIII, racionalizar los problemas planteados a la práctica gubernamental por los fenómenos propios de un conjunto de seres vivos constituidos como población: salud, higiene, natalidad, longevidad, razas” (p.359). Problemas indisociables “del marco de racionalidad política dentro del cual se manifestaron y adquirieron su agudeza”; esto es: el liberalismo y, más propiamente, el neoliberalismoSigue leyendo

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¿Por qué no saben hablar los candidatos a la ANC?

Han pasado tres días desde que el Consejo Nacional Electoral (CNE) diera los primeros resultados de las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y todavía no se tienen resultados “definitivos”. En efecto, si usted entra al sitio web del CNE y trata de acceder a los mismos, el sistema le informará que “en estos momentos estamos actualizando información, en breves momentos estaremos informando“. Están en pdf los resultados referidos a los “pueblos y comunidades indígenas”, pero solo los nombres de los ganadores y sus cédulas de identidad. Nada de números de electores que votaron por ellos como representantes. Por otro lado, un representante de SmartMatic abonó con sus declaraciones a la poca credibilidad del proceso diciendo que “La diferencia entre la cantidad anunciada y la que arroja el sistema es de al menos un millón de electores”. Sigue leyendo

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Tiqqun, la Jovencita y el esencialismo

En el Tiqqun, el ser regresa al ser, la nada a la nada. El cumplimiento de la Justicia es su abolición. (Y bien, ¡la guerra!)

Si la biopolítica hace de nuestros cuerpos el dispositivo de reproducción social por excelencia, parece que no hay demasiadas posibilidades de escapar, más que volviendo a un plano esencial de lo que somos. En este sentido, Tiqqun se inscribe en esa tradición revolucionaria (particularmente de filiación marxista) que insiste en la evocación de lo «verdadero» como realidad oculta(da) por el Poder. La Jovencita no sería más que el sujeto alienado, la falsa conciencia encarnada: un tipo muy particular de Bloom llevado a su extremo. La cultura sirve para darnos la ilusión de libertad y mantenernos contentos mientras se nos oprime veladamente. Sigue leyendo

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